Es un rasgo que permite en ocasiones llegar a conclusiones parecidas y lograr objetivos similares a los que nos permite la empatía, aunque por caminos diferentes y con un riesgo sustancial de que las cosas vayan mal. Es la imagen que queremos transmitir ante los demás de cómo queremos ser vistos y nos enfocamos en el que dirán.
Creo que es fácil caer en esto, ya que
crecemos en una cultura donde le importa mucho el que dirán, entonces las
personas se enfocan tanto en ello, que se olvidan de ser ellos mismos. Deseando
tanto ser aceptados pero de modo que la sociedad les pide y no como ellos en realidad
se sentirían felices siendo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario